Una persona honesta, es íntegra, transparente, habla con la verdad, mira a los ojos, es incapaz de robar y de traicionar.Existen personas que, cuando actúan mal, piensan: “al fin nadie me ve, no se van a dar cuenta”; ¿Es esto cierto?, ¿Nadie lo ve?, ¿Nadie se va a dar cuenta?. No, no es cierto. La verdad siempre sale a la luz, “Entre el cielo y la tierra no hay nada oculto ”.
Una persona deshonesta es capaz de hacer cualquier cosa para lograr sus objetivos; pero, tarde o temprano, sus malas obras caerán por su propio peso; las máscaras siempre se caen y sale a relucir la verdad. Es por ello que debemos tener cuidado siempre al actuar. Debemos trabajar día a día por mantener nuestra paz interior, por ser “personas de palabra”, íntegras, dignas de confianza.
En cierta ocasión, mientras realizaba una asesoría en una compañía multinacional, estuve conversando con uno de los empleados y él me dijo que nunca había robado un centavo en su vida; no obstante, durante el tiempo que estuve realizando mi trabajo, pude observar que, de las 8 horas diarias de jornada laboral, no trabajaba más de 5. Llegaba a las 8 de la mañana e inmediatamente se iba a tomar café, duraba más de media hora en el comedor; después, se dirigía a su oficina y conversaba con sus compañeros acerca de las noticias, del fútbol, la familia, etc.; hasta llegó a no atender un cliente porque - según él - estaba muy ocupado hablan-do con sus compañeros.
Cuando me tocó el turno de reunirme con el personal de su departamento, volví a conversar con él. Le manifesté que, el significado de robar no era sólo tomar lo ajeno; sino que, si a nosotros se nos paga por realizar un determinado trabajo en una cierta cantidad de horas diarias, debemos de cumplir; caso contrario, nos estaríamos robando el dinero de la empresa que nos contrata y deposita en noso-tros su confianza.
Después de escucharme con atención, me comentó algo que me dejó boquiabierta. Dijo: - “Puede que usted tenga razón; pero he de decirle que esta compañía tiene dema-siado dinero y no se va a empobrecer por el hecho de que yo trabaje unos minutitos menos”.
Sólo atiné a decirle: - Le recuerdo que somos honrados o no lo somos. No hay término medio. No se puede ser honrado en un 90%; se es en un 100% o no se es. Le puedo asegurar que si todo el personal pensara como usted, en poco tiempo esta compañía cerraría sus puertas y se quedaría sin trabajo. Le recomiendo que piense muy bien lo que está haciendo, porque usted está poniendo en riesgo su seguridad y la de su familia”.
“El que es fiel en lo poco, es fiel en lo mucho ”.
Disfrute el día.
Licda. Adriana Mora Hamblin
Grupo Daión S.A.
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